Una de las razones del nivel de adulteración es la falta de seguimiento al etanol importado.

Una de cada cuatro botellas de bebidas alcohólicas que se venden en el país es ilegal.

Así lo indica el estudio ‘Mercado ilegal de bebidas alcohólicas Latam 2017’, que realizó la firma investigadora de mercados Euromonitor International. Asimismo, señala que entre 2011 y 2017 el mercado ilegal creció un 23,6 por ciento en volumen.

En total, el mercado nacional de bebidas alcohólicas vale 6.363 millones de dólares (18,1 billones de pesos) al año y se calcula que el 19 por ciento (1.209 millones de dólares o 3,4 billones de pesos) corresponde a la tajada de los ilegales.

De manera discriminada, las bebidas adulteradas y el contrabando continúan siendo las ilegalidades más significativas. Las primeras representan el 52 por ciento del volumen total y el segundo, el 29 por ciento.

Según el estudio, la evasión de algunos productores es de 55 millones de dólares (157.000 millones de pesos) y deja de tributar 29 millones de dólares (82.824 millones de pesos) al año. Esta se incrementa debido a que se ha visto impulsada en gran medida por el cambio en la estructura impositiva, y una manera común de hacerla es a través de los aperitivos, que son declarados con un contenido alcohólico inferior al real con el fin de pagar menos tributos. 

Aunque estas cifras del mercado ilegal de bebidas alcohólicas están en línea con la media si se comparan con Ecuador y PerúColombia es la nación más perjudicada de las tres desde la perspectiva fiscal, pues el Estado dejó de recibir el año pasado 647 millones de dólares (1,84 billones de pesos) por esa causa. 

Lo anterior fue 59,3 por ciento más que en el 2015, cuando se dejaron de recaudar 406 millones de dólares (1,15 billones de pesos). A pesar de que los precios de las bebidas ilegales han subido en los últimos años, siguen siendo una opción 13,6 por ciento más barata que las estampilladas. 

La brecha entre el producto ilegal y el legal se ha reducido porque los primeros hábilmente buscan parecerse en precios con los segundos para camuflarse y obtener mejores márgenes.

En el 2012, la diferencia de precios era del 23,3 por ciento. 

La falta de controles sobre la oferta de etanol, que les permite a los delincuentes comprarlo libremente, y el acceso fácil a tapas y etiquetas es lo que promueve la adulteración de bebidas alcohólicas, según Euromonitor International.

Adicionalmente, la devaluación del bolívar permite que los licores venezolanos sean muy económicos y se utilizan para reenvasar botellas de marcas nacionales e importadas de mayor valor, especialmente el ron y el whisky.

La directora de bebidas de Euromonitor, Lourdes Chavarría, afirma que la limitada aplicación de la ley anticontrabando en ciertas regiones de Colombia y la preferencia del consumidor por los precios más bajos son las principales causas que promueven el consumo de bebidas alcohólicas ilegales.

Respecto al alto nivel de adulteración, dice que en gran parte se debe a la falta de controles al etanol, materia prima para la producción; la disponibilidad de botellas vacías; la situación económica en Venezuela; la devaluación del peso y la nueva estructura de impuestos, que generó un alza en los precios de algunas bebidas alcohólicas legales.

“Es importante desagregar en el estudio que el 70 por ciento del alcohol ilegal en Colombia es adulterado, no de contrabando. Lo que demuestra Euromonitor es que desde el 2015, tras la aprobación de la ley anticontrabando, disminuyó el contrabando de licor”, dijo Santiago Rojas, director de la Dian. En su opinión, sin embargo, las prácticas de la adulteración deben combatirse con fuerza por parte de las autoridades correspondientes.

 

Contrabando de etanol

Además, en el 2017, Colombia consumió unos 852.000 hectolitros de etanol, que se usaron principalmente para combustible.

Sin embargo, el volumen del contrabando representó 5,8 por ciento del consumo aparente y fue usado para la adulteración de licores.

Respecto a las importaciones, los departamentos pueden llevar un control y establecer con exactitud quién las tramita. Sin embargo, en la práctica no pueden monitorear el uso final, entre otros, debido a la falta de personal.

“El alcohol potable que no sea destinado al consumo humano debería ser desnaturalizado una vez sea producido o ingresado al territorio nacional”, agrega el estudio. Se trata de agregar al etanol desde su origen componentes que no lo hacen apto para alimentos ni bebidas, sino para uso industrial. 

Una de las soluciones, según el estudio, es implementar los castigos penales al delito.

Por: El Tiempo – 12 de junio de 2018

 

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